La economía española y el 2008
Se dice de los economistas que son personas que explican muy bien lo que ha pasado pero que yerran a menudo en lo que está pasando y sobre todo en lo que va a ocurrir. Aun así me voy a mojar y quiero expresar dos reflexiones, una sobre la economía española y otra sobre la economía internacional. Aquí va la primera.
La situación económica española está entrando en un claro bache del que va a necesitar varios años para salir. España ha gozado de una serie de fuerzas que le han proporcionado un crecimiento fortísimo y un acercamiento enorme a sus vecinos europeos pero estas fuerzas se han agotado.
1- El sector construcción con todo lo que trae ha sido su mayor motor y está agónico. Tan solo puede decrecer, ni siquiera estabilizarse.
2- La afluencia demográfica otra fuerza de crecimiento importante va a disminuir previsiblemente como consecuencia de lo anterior porque los puestos de trabajo que generaba la construcción se van a reducir.
3- La subida de los tipos de interés de los últimos dos años del 2% al 4% merma el valor de activos como los inmuebles y las bolsas. Por mucho que baje los tipos el Banco Central Europeo los activos van a seguir muy débiles por la contracción del crédito, especialmente las casas.
4- Las rebajas fiscales dependiendo del gobierno que tengamos pueden ser importantes para contener la caída de la economía pero van a ser limitadas a no ser que se reduzca el gasto social cosa que parece improbable con la subida de paro y el ingreso de baby boomers en el sistema de pensiones.
5- Otra medida que ha sido importante en estos diez años y que ha sido la mejoría del sector financiero al generarse diversidad de productos financieros de activo y pasivo con márgenes estrechos también está limitada porque casi todo está inventado.
6- Y por último, el dinero fácil proveniente del euro que permitía la financiación de nuestro crecimiento y de nuestro déficit comercial se ha secado.
No es que quiera ser pesimista pero hemos crecido a lo grande durante diez años y la fiesta se ha acabado señores. Aquellos que hayan cometido excesos, especialmente los sobreendeudados les llegan tiempos muy complicados. El único consuelo que nos queda es el amplio margen que tenemos para mejorar la productividad, es decir ser capaces de producir más con menos recursos. En esto hemos empeorado en los últimos años y el nuevo gobierno deberá de emplearse a fondo sobre los asuntos económicos no como ha ocurrido durante los últimos años. Todo esto son más hechos que opiniones.
La situación económica española está entrando en un claro bache del que va a necesitar varios años para salir. España ha gozado de una serie de fuerzas que le han proporcionado un crecimiento fortísimo y un acercamiento enorme a sus vecinos europeos pero estas fuerzas se han agotado.
1- El sector construcción con todo lo que trae ha sido su mayor motor y está agónico. Tan solo puede decrecer, ni siquiera estabilizarse.
2- La afluencia demográfica otra fuerza de crecimiento importante va a disminuir previsiblemente como consecuencia de lo anterior porque los puestos de trabajo que generaba la construcción se van a reducir.
3- La subida de los tipos de interés de los últimos dos años del 2% al 4% merma el valor de activos como los inmuebles y las bolsas. Por mucho que baje los tipos el Banco Central Europeo los activos van a seguir muy débiles por la contracción del crédito, especialmente las casas.
4- Las rebajas fiscales dependiendo del gobierno que tengamos pueden ser importantes para contener la caída de la economía pero van a ser limitadas a no ser que se reduzca el gasto social cosa que parece improbable con la subida de paro y el ingreso de baby boomers en el sistema de pensiones.
5- Otra medida que ha sido importante en estos diez años y que ha sido la mejoría del sector financiero al generarse diversidad de productos financieros de activo y pasivo con márgenes estrechos también está limitada porque casi todo está inventado.
6- Y por último, el dinero fácil proveniente del euro que permitía la financiación de nuestro crecimiento y de nuestro déficit comercial se ha secado.
No es que quiera ser pesimista pero hemos crecido a lo grande durante diez años y la fiesta se ha acabado señores. Aquellos que hayan cometido excesos, especialmente los sobreendeudados les llegan tiempos muy complicados. El único consuelo que nos queda es el amplio margen que tenemos para mejorar la productividad, es decir ser capaces de producir más con menos recursos. En esto hemos empeorado en los últimos años y el nuevo gobierno deberá de emplearse a fondo sobre los asuntos económicos no como ha ocurrido durante los últimos años. Todo esto son más hechos que opiniones.



2 Comments:
At 6:07 p. m.,
Unknown said…
Mieditis me entra al leer tus reflexiones... vamos que el carro ya no da más de sí ¿no?... creo que eso nos olemos muchos aunque otros prefieren pensar un bachecillo internacional/ nacional. En fin, me queda la esperanza de ser telepizzera en Estonia, pepano en Nicaragua, taxista en NY, batir un guinnes o vete tú a saber.
Las economías españolas ya se están resistiendo... en esta época de rebajas me he sentido muy a gusto probándome la mar de cosas... todos los probadores vacíos y prendas a tutti plen... algo que ha colmado mi afán consumista aunque mi bolsillo, por cierto, haya quedado desvencijado. Las rebajas han sido más rebajas que nunca pero parece que el consumo, definitivamente, sí ha bajado, y parece que por un tiempo. Muy mala señal para los que nos toca vivir en nuestra querida España.
At 4:03 a. m.,
Anónimo said…
Excelente comentario.
Efectivamente, la fiesta se acabó. Y eso sin que la subida del petróleo nos afecte tanto por la depreciación del dolar...
A ver si algún día nos explicas a qué obedecen exactamente los problemas de liquidez de los bancos y cajas en los mercados.
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